Artes visuales - 2- Literatura, música e imágenes


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¿Se pueden hacer tebeos cargados de reflexión filosofica y que, a la vez, resulten hilarantes gracias a un humor de los más socarrón?

Sí, se puede. Pero para eso hay que ser un genio y llamarse Josep Mª Beà. Al menos una de sus personalidades, pues tiene varias.

Sus dibujos son perturbadoramente oníricos, y sus textos, únicos. Un ejemplo: "Así pues, se trataba de uno de aquellos absurdos días en que todo nuestro entorno tiende a geometrizarse y a viciarse estúpidamente de perpendiculares".

Hace poco yo tuve un día de esos.


En un lugar de la mente. Josep Mª Beà. 1980.

El tetraedro que se ve a la izquierda es un auténtico hallazgo arqueológico. Se trata de la versión española, sesentona y televisiva que Chicho Ibáñez Serrador hizo del famoso monolito de Clarke-Kubrick.

No voy a decir nada de la historia, por si alguien tiene la oportunidad de verlo. Tan solo comentar que me parece llamativa la diferencia de valoración que de la alarma hacen el uno y los otros.

Para todo amante de la antropología y de la ciencia ficción sin rayos láser (y sin ordenadores), el episodio no tiene desperdicio.


Título Original: La alarma (Historias para no dormir). España, 1966. Dirección: Narciso Ibáñez Serrador. Guión: Luis Peñafiel. Versión libre de El centinela, de Arthur C. Clark (aunque no se mencione).

Con el suprematismo, estilo que él mismo creó, Malevich quiso desarrollar un lenguaje pictórico que empezase desde cero, por lo que utilizó formas elementales y colores puros. Su "forma cero" fue el cuadrado, a partir del cual, por rotación, surgieron el círculo, el rectángulo por división, etc.

El objetivo era expresar no el mundo aparente y estático de la materia, sino el mundo subyacente y dinámico de la energía. Y, ciertamente, sus figuras parecen flotar y desplazarse en distintas direcciones sobre ese fondo blanco que simboliza "el puro movimiento", en lo que podríamos considerar un ejemplo temprano y excelente de ilusión óptica.


Vanguardia Rusa, p.102. prounismo
Sin título. Kasimir Malevich, ca. 1916. web: Peggy Guggenheim Collection (Venecia).

La diferencia esencial entre el suprematismo y el prounismo de Lissitzky ('proun' parece derivar de 'Proyecto para la afirmación de lo nuevo') es evidente: mientras que el primero no se sale del plano, el segundo se desarrolla tridimensionalmente. Y es lógico, porque, según el propio autor, el proun era "una estación de transbordo entre la pintura y la arquitectura".

En este Proun 1 C que se puede ver a la izquierda, la sensación de espacialidad es insuperable. Cuando lo miro no puedo evitar ver cómo, por encima de una ciudad, de la que se ven las cúspides de algunos edificios en la parte baja del cuadro, avanza lenta y silenciosamente una extraña estructura volante.


Maestros Modernos, p.305.
Proun 1 C. El Lissitzky, 1919. Madrid, Museo Thyssen Bornemisza.

En la mayoría de sus cuadros Zóbel deja muestras de la geometrización que ha impuesto al espacio, como si quisiese llevarle la contraria al viejo Gauss dejando los andamios después de acabada la obra.

Zóbel, siempre elegante y refinado, recoge además en este cuadro la maravillosa luz de los interiores holandeses, con la que dota a la geometría de una inusual calidez.


Fernando Zóbel, nº 8 del catálogo.
Cuadro holandés II. Fernando Zóbel, 1969. Colección Alfonso Zóbel de Ayala.

En El Incal, obra del genial Moebius (pseudómino del francés Jean Giraud) y del inefable Jodorowsky, una alocada historia ambientada en un mundo de ciencia ficción que empezó siendo detectivesca y terminó en aventura pseudo-mística, abundan las esferas, las pirámides, los ovoides, los conos, poliedros varios y sólidos en general en forma de naves, cristales y entidades de todo tipo.

La escena que se reproduce a la izquierda es particularmente interesante, pues Deepo y John Difool, tras meterse en "un interior" (de una esfera), aparecen en "un exterior" (de una esfera).

Me encanta.


El Incal Luz. Jodorowsky y Moebius.

Esta es otra de las investigaciones de Escher acerca de las superficies de una sola cara (el ejemplo más conocido es la cinta de Moebius). Recordé este grabado al ver uno de los dibujos que envió Claudia para mostrarnos otros métodos de construcción de tales superficies.

La forma en que Escher aprovecha la topología de la superficie para jugar con la complementariedad de los jinetes rojos y los jinetes grises me parece magistral.


Jinete. M.C. Escher, 1946.

En las obras de Miguelanxo Prado la tecnología aparece como el soporte de sociedades en las que la alienación de sus miembros se basa en el consumo, la ignorancia y el autoritarismo político. Sin embargo, lejos de caer en el posmoderno deporte de echarle la culpa a "la ciencia", dirige su mirada crítica directamente a los personajes de sus pequeños dramas: los humanos, que son quienes posibilitan con sus pequeñas mezquindades que el mundo sea como es y sobre quienes cae la responsabilidad, si pueden, de cambiar tal estado de cosas.

En Quotidiania delirante, Prado hace gala de una inteligencia y una perspicacia extraordinarias, además de un humor feroz, para mostrarnos exactamente lo que dice su título, lo absolutamente delirante que puede ser nuestra cotidianeidad.


Quotidiania delirante. Miguelanxo Prado.

La pintora Remedios Varo fue introducida por Esteban Francés en el círculo surrealista formado por André Breton, lo que le llevó a integrarse en el grupo Lógicofobista, literalmente "opuestos a la lógica", cuya intención era "la representación externa de los estados internos del alma humana".

En Tránsito en espiral Varo ensaya la forma espiral para expresar el lento camino del perfeccionamiento personal, un proceso que la autora, mostrando un profundo optimismo, muestra largo pero con un fin cierto.

Dintinto es lo expresado, pese a la utilización de la misma forma espiral como metáfora de la vida, por Leonora Carrington (Varo la llamaría “mi alma gemela en el arte”) en su cuadro La Berinto, en el que ni el camino se ve tan claro ni el final tan definido.

PD: ¿No se da un aire a la siguiente ilustración de Hypnertomachia Polyphili?


Por Lucrecia supe de Remedios Varo (28-5-2004). Paloma aportó el material (7-9-2004).
web: Remedios Varo
Transito espiral. Remedios Varo, 1962.

La biografía de Leonora Carrington es espectacular: expulsada de algunos colegios ingresa en internados de señoritas de París y Florecia. Establece una complicada relación con el pintor Max Ernst. Su vocación artística la lleva a diseñar escenarios para la producción de Ubu Roi de Alfred Jarry, a escribir una novela corta acerca de la relación triangular entre ella, Ernst y la esposa de éste, Marie-Berthe, o a exponer con los surrealistas en París y en Amsterdam.

Luchará por la liberación de Ernst durante la segunda guerra mundial, lo que la llevará a una crisis de nervios y a un asilo mental en Santander. Se casará con un diplomático mejicano, con el que se irá a vivir a Nueva York y después a Ciudad de México. Establecerá una profunda amistad con la pintora Remedios Varo y su esposo, el poeta Benjamín Péret.

En 1946 se casará de nuevo, esta vez con el fotógrafo periodista húngaro Imre (Chiki) Weisz. Su obra sigue desarrollándose en varios frentes: diseña vestuario y máscaras para The Tempest y Much Ado About Nothing, de Shakespeare; pinta un mural, El mundo mágico de los mayas, en el Museo de Antropología de la Ciudad de México; produce para el escenario una de sus propias obras, Penélope...

Volverá a mudarse para vivir en Nueva York, Chicago, de nuevo Ciudad de México...

En su obra La Berinto, auténtica colección de motivos surrealistas, Carrington utiliza la forma espiral para describir un camino un tanto ambiguo y laberíntico hacia no sé sabe muy bien dónde. Si he insistido en su biografía es porque muestra claramente que para ella lo de menos es el destino y lo importante, moverse.


Propuesta y material de Paloma (17-9-2004)
La Berinto. Leonora Carrington, 1991.

La historia de Cyann se desarrolla en uno de esos mundos atractivamente anacrónicos tan queridos por los autores de ciencia ficción en los que la tecnología más avanzada se mezcla con costumbres y modas de tiempos pasados.

Es el mundo de Cyann extraordinariamente feraz y rico en detalles: aves y plantas de barroco exotismo, fabulosos seres acuáticos, cascadas y fuentes llenan cada una de las viñetas hasta desbordarlas en una historia donde la máxima protagonista es el agua, omnipresente y divinizada (eau, agua en francés, se lee 'o': por eso en los títulos aparece la O en mayusculas).

Todo está empapado de movimiento, de dinamismo, todo fluye, incluidas las fascinantes arquitecturas que, animadas de elegantes perfiles geométricos y presentadas en hermosas perspectivas, poseen una organicidad que recuerda en ocasiones la obra de Gaudí.

Da igual que se trate de viviendas o de grandes palacios, de pequeños cestos colgantes (ultimo reducto de lo privado) o de gigantescos espacios ceremoniales, las siluetas de los edificios nos arrastran a una auténtica fiesta visual que resuena con la intensa sensualidad de los cuerpos de Cyann y sus compañeros.


La historia de Cyann. Dibujo: Bourgeon; guión: Lacroix.
  1. la fOntana y la sOnda
  2. las estaciOnes de IlO

La peor banda del mundo, una serie del portugués José Carlos Fernandes, supuso para mí una verdadera sorpresa cuando hace un año leí su primera entrega. Al principio pensé que se trataba de una historia costumbrista de esas protagonizadas por perdedores con su lado romántico. Pero no. Nada más empezar la lectura asistí a la presentación en breves historias de dos páginas de una inagotable serie de personajes de una originalidad y una fantasía desbordantes. Poco a poco todas aquellas fascinantes historias y todos aquellos atípicos personajes fueron constituyendo un universo extraño y coherente, atemporal y reconocible, mezcla exquisita de Borges, Pessoa y Kafka.

El Museo nacional de lo Accesorio e Irrelevante, segunda entrega de la serie, ha supuesto la confirmación de lo dicho y me ha proporcionado la excusa para su aparición en Epsilones gracias a personajes como Baltasar Gorecky, archivista del Instituto de cronografía y ciencias exactas, y refrenado en su avance por el lento trote de la memoria; o Gustavo Dopler, preocupado por la entropía a escala universal; o Simeón Lichtenstein, del Instituto de pluviometría y metafísica, encargado de anotar la forma de las nubes que pasan por el cielo. También podemos saber de Nicolau Cassini, que vive en la calle Brahe, y dedica su ocio a observar las fascinantes estrellas, todas iguales; o de Serafi Koch, que está descubriendo, gracias a discrepancia mínimas en cuanto le rodea, que entre él y el mundo se está abriendo una fractura. Y esto es solo una parte. Una fracción minúscula de un mundo absurdo y extraordinariamente cercano.

Agencia de viajes Lemming.


La peor banda del mundo. Guión y dibujo: José Carlos Fernandes.
  1. El quiosco de la utopía
  2. Museo nacional de lo Accesorio e Irrelevante

No he visto esta película. Solo sé que uno de los temas de la película es el desciframiento del código Enigma, que sorprendentemente no sale Alan Turing, y que el guión es de Tom Stoppard, un autor teatral francamente bueno.




Título Original: Enigma. Alemania - Holanda - Reino Unido - USA, 2001. Dirección: Michael Apted. Guión: Tom Stoppard, basándose en la novela de Robert Harris.

2001 es una de las mejores películas de la historia. Solo una enumeración de los temas que aborda impresiona: la evolución, la violencia fundacional, la inteligencia artificial, el contacto con otras civilizaciones, las edades del hombre, la caza del creador, el futuro de la especie...

Su última parte es premeditadamente ambigua: lejos de resolver mediante un final preciso y cerrado, Kubrick quiso dejar el futuro abierto y proporcionarnos elementos sugerentes que nos llevasen a la reflexión. La película es, en este sentido, una invitación a la especulación intelectual.

Visualmente, 2001 es increíble: la elipsis del hueso, la danza de las naves, la memoria de Hal, el viaje estelar o las escenas de la habitación son deslumbrantes. Pero entre todas destacan las escenas en las que aparece el monolito: con su perfecta geometría y sus proporciones 1-4-9, más que un objeto es una idea, un símbolo. Y una presencia.


Título Original: 2001: A Space Odyssey. USA, 1968. Dirección: Stanley Kubrick. Guión: Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke, a partir de la historia El Centinela, de Clarke.
web: 2001 Archivo de recursos en Internet
→ Versión a la española del monolito

Atractiva y original película en la que, sorprendentemente, no es la habilidad para usar pistolas láser lo que dará esperanza a los protagonistas, sino cierto conocimiento de los números primos. La película, de ambiente opresivo y algo onírico, tiene ese regusto antiguo que todo lector de tebeos reconocerá.


Título Original: Cube. Canadá, 1997. Dirección: Vincenzo Natali. Guión: Natali, Manson y Bijelic.

Bohr ya ha aparecido en estas páginas como protagonista de uno de nuestros memes. En esta ocasión es un personaje de la estupenda obra de teatro Copenhague, en la que también aparecen junto su esposa y el también peso pesado de la física cuántica Werner Heisenberg.

En la obra se representa la visita que le hizo a Bohr en Copenhague su ex alumno predilecto Heisenberg, alemán él, después de la invasión de Dinamarca por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

Nunca se ha sabido con exactitud de qué hablaron ambos físicos en aquel encuentro, y muchas han sido las especulaciones sobre si Heisenberg fue a sacarle información a Bohr acerca del plan nuclear aliado o si fue a acordar un plan para parar la construcción de la bomba atómica en ambos bandos.

El autor de la obra aprovecha esta circustancia para reflexionar sobre la responsabilidad del científico y la relación entre lo personal y el ejercicio del poder, aunque a mí lo que más me gustó fue lo bien tratado que está el tema de la fragilidad de la memoria.


Título Original: Copenhaguen. Original: Michael Frayn. Versión: Charo Solanas. Dirección: Román Calleja. Actores: Fernando Delgado, Sonsoles Benedicto y Juan Gea.

El protagonista de esta película, que por aquí se tituló Una Mente Maravillosa, es un matemático, un brillante matemático que vio su carrera truncada por una terrible esquizofrenia. Pese a todo, recibió el Premio Nobel de Economía por sus trabajos de juventud.

La película, la verdad, es mala y, lo que es peor, tendenciosa, porque altera la historia de un modo inaceptable. Lo que sí es recomendable es el libro de Sylvia Nasar, y no por los aspectos matemáticos, sino por la descripción del desarrollo de la enfermedad mental del protagonista, John Forbes Nash [Una mente prodigiosa es el título castellano de la novela].

► La verdad oculta [proof] (Madden).


Título Original: A beautiful mind. USA, 2001. Dirección: Ron Howar. Guión: Akiva Goldsman, basándose en el libro de Sylvia Nasar.

En Blade Runner se reflexiona sobre la famosa afirmación de Descartes "Pienso, luego existo". ¿Hay algún punto a partir del cual podamos considerar a un androide como humano? El propio androide, ¿cómo debe considerarse a sí mismo? La pregunta, en realidad, es otra, aún más difícil: ¿qué caracteriza a los humanos? ¿El pensamiento, el amor, la empatía, la conciencia del yo?

Otro de los temas de Blade Runner es uno de los asuntos recurrentes de la ciencia ficción: la caza del creador: basta ver 2001: una odisea del espacio o Star Trek: la película.

En un par de ocasiones aparece un test, el Voight-Kampff, que utilizan para identificar a los replicantes (androides) de los humanos. En realidad es una variante de una idea del genial matemático inglés Alan Turing: pensaba que nunca podemos saber si otra entidad es realmente pensante o no; lo más que podemos hacer es someterle a un test para ver si responde como tal.

Por cierto: el apellido del protagonista, Deckard, se lee muy parecido a como se pronuncia "Descartes" en francés (Gracias, José Manuel).


Título Original: Blade Runner. USA, 1982. Dirección: Ridley Scott. Guión: Hampton Fancher y David Peoples, basándose en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

En El libertino se cuenta un episodio imaginario de la vida de Diderot en el que el filósofo ilustrado se debate entre satisfacer sus deseos con Madame Therbouche y redactar el artículo acerca de "la moral" que su secretario le ruega entregue para poder completar el siguiente volumen de la Enciclopedia.

Ambas actividades se verán constantemente interrumpidas por las apariciones de la hija, el secretario, la esposa y la amiga de la hija, ante quienes Diderot justificará, filosofará, embarullará, argumentará, enloquecerá, se contradecirá y, sobre todo, deseará.

El texto tiene momentos muy divertidos, otros interesantes, un punto de enredo, otro punto de exceso, pero en general y sobre todo es inteligente. Se habla del hombre como máquina incapaz de libre albedrío; se habla de moral y de la relación entre los sexos; y se habla de las dificultades en armonizar la razón y las pasiones, de lo difícil que es basar el comportamiento en los conocimientos que la razón y la ciencia nos proporcionan cuando las emociones andan por medio.

El final es magnífico, pero no lo voy a contar.


Título: El libertino. Original: Eric-Emmanuel Schmitt. Versión: Fernando Gómez Grande y Joaquín Hinojosa. Dirección: Joaquín Hinojosa.

En castellano se tituló ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, lo que hizo que nos perdiésemos el delirante título original: Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (Dr. Strangelove o cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba).

La película es una parodia de la guerra fría, de la política del equilibrio nuclear, y de aquellos que se creen capaces de manejar tan inmenso poder.

Uno de los personajes, interpretado magistralmente por Peter Sellers, es el Dr. Strangelove, en el que muchos vieron una caricatura de John von Neumann, un matemático prodigioso que alcanzó gran poder en la administración americana como consejero científico y que fue de los primeros en diseñar los protocolos de actuación en caso de una crisis nuclear [Una mente prodigiosa, p.117].

La película ridiculiza, precisamente, tales protocolos. Y muchas cosas más, aunque la idea inicial queda perfectamente expresada en la frase con la que Peter George cierra su novela: "Si el sistema es seguro en el 99'99 % de los casos, con una suerte media y teniendo en cuanta que hay 365 días en un año, se producirá un accidente dentro de 30 años" [Stanley Kubrick, p.178].


Título Original: Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb. Reino Unido, 1963. Dirección: Stanley Kubrick. Guión: Stanley Kubrick, Terry Southern y Peter George, según la novela Red Alert de Peter George.
→ Escena de la película.

Es Moebius una interesante película realizada por los alumnos de la Universidad de Cine de Buenos Aires. Al protagonista, un matemático especializado en topología, le imponen una misteriosa tarea: encontrar un vagón con veintitantos pasajeros que ha desaparecido en el interior del metro bonaerense.

Sus explicaciones matemáticas no es que tengan mucho sentido, y a veces sus metáforas pecan de cierta ingenuidad, pero merece la pena: cine de ciencia ficción sin efectos especiales, sin rayos láser, y con intención de contar cosas. Increíble.


Título Original: Moebius. Argentina, 1996. Dirección: Alumnos de la Universidad del Cine, bajo la dirección general de Gustavo Mosquera R. Guión: Colectivo del Cine, basándose en el clásico relato de A. J. Deutsch Un túnel llamado Moebius.

La viñeta que aquí ves corresponde a la obra Epicurus el Sabio, una auténtica maravilla tanto de dibujo como de guión: cuenta las aventuras del filósofo Epicuro y su intento de aplicar el sentido común para resolver los entuertos provocados por los alocados e irracionales dioses. Los otros dos protagonistas del tebeo son Platón, un todavía joven discípulo de Sócrates, pero ya con teorías que explican el mundo, y Alex, un niño cruel y sediento de sangre que de mayor será conocido como Alejandro Magno. Además aparecen Pericles, el gran arconte de Atenas; Herón inventando la máquina de vapor; Aristóteles, el maestro de Alex; y dioses, y sofistas,... y un grupo de pitagóricos enredados en sus ceremonias secretas en torno a los números, que ellos consideraban sagrados.


Epicurus el Sabio. Messner-Loebs y Kieth. 1991.
→ Algunas viñetas

Las historias de Corto Maltés, el personaje del veneciano Hugo Pratt, se desarrollan en los más diversos lugares del mundo y aparecen en ellas, en una muy literaria confusión, personajes de ficción junto con otros provenientes de la historia, o de otras ficciones. Uno de esos personajes históricos es la alejandrina Hipatia, quizá la primera mujer matemática de renombre.



Fábula de Venecia. Hugo Pratt.

NogegoN es una de las fascinantes Tierras Huecas. Su bajísima gravedad permite que sus habitantes se desplacen mediante saltos que son auténticos vuelos. Pero no es eso lo más sorprendente: allí la vida de sus ciudadanos está estructurada mediante "axistas medios":

- Un axista medio... ¿qué es eso?

- Un eje de simetría temporal que se sitúa justo en el centro de una historia, entre la subida hacia el amor y el descenso hacia el odio. La segunda parte es la reproducción inversa de la primera. El eterno flujo y reflujo del tiempo... ¿Cómo es posible que no sepa eso?

- No soy de aquí. Vengo de otra tierra.

Sin que quede muy claro si se trata de una convención humana o una ley natural, cada acto se ve cargado por la responsabilidad de que será revivido de modo invertido en tiempo y en actitud.

Mezcla de eterno retorno, yin-yang y dialéctica hegeliana, la historia narrada también tiene, por supuesto, su propia simetría, su propio "axista medio" respecto del tiempo. Fascinante NogegoN.


Nogegon. Les Terres Creuses. Luc y François Schuiten, 1990.

Pablo Ordóñez (12-11-2002) ha escrito para Epsilones: "Pi es una película oscura sobre un genio matemático que pretende descubrir un patrón sobre la fluctuación de la bolsa mediante el estudio de la secuencia de números de la cifra pi y así también asociarle a todo lo que nos rodea un patrón matemático. Algo agobiante y lenta es un película fantástica para la gente que le guste el género, o a mí por lo menos me lo pareció. Pero bueno, no te voy a desvelar más sobre ella, tendrás que verla para comprobarlo por ti mismo, espero que esto te ayude para tu página y te motive para verla.".

Oscura, agobiante, lenta, patrones matemáticos, la secuencia de π, la sección áurea: ¿qué más se puede pedir?


Título Original: π. USA, 1997. Dirección: Darren Aronofsky. Guión: Darren Aronofsky, según un argumento de Aronofsky, Sean Gullette y Eric Watson.

Perros de paja es una película dura, muy dura. Y perturbadora. Trata sobre la violencia, sobre su legitimidad, sobre cómo puede aflorar incluso en quien menos esperamos, por ejemplo en un pacífico y amable profesor de matemáticas, cuando las circunstancias se vuelven insoportables.

Básicamente hay dos posiciones: Rousseau y aquello de que el hombre es bueno por naturaleza pero la sociedad lo corrompe, y la contraria, la concepción de que es la cultura, todo lo que de artificial hay en el hombre, la que mantiene nuestros instintos agresivos a raya ... hasta que algo pasa.

La escena final es realmente inquietante.


Título Original: Straw Dogs. USA, 1971. Dirección: Sam Peckinpah. Guión: David Zelag Goodman y Sam Peckinpah, basado en la novela The Siege of Trencher's Farm de Gordon M. Williams.
→ Escena de la película.

Pese a mencionarse en el guión cosas como mundos paralelos, relatividad, mecánica cuántica y cosas así, lo cierto es que esta secuela de Cube adolece de cierta trivialidad.

Con algunos efectos especiales francamente logrados, como la aparición del hipercubo en el espacio tridimensional de una de las celdas, y otros innecesarios y poco justificados, como los cristales de crecimiento rápido, es evidente que Cube2:Hypercube busca el espectáculo y un mayor comercialidad.

Sin embargo, la película se ve bien. Las alteraciones de las leyes físicas, ciertos toques de humor, la sensación de que hay algo que descubrir y, de nuevo, el ambiente extraño y opresivo le mantienen a uno enganchado a la butaca a la espera de la próxima sorpresa.

Eso sí, el final...bueno, del final no digo nada.


Propuesta de Judit (30-3-2003).
Título Original: Cube2: Hypercube. 2002. Dirección: Andrzej Sekula. Guión: Sean Hood, Ernie Barbarash & Lauren McLaughlin. Historia de Sean Hood.

Son dos los temas de Galileo: uno trata de las dificultades que sufrió el mismísimo inventor de la ciencia, Galileo Galilei, al intentar comunicar sus descubrimientos acerca del universo al resto de la humanidad por culpa de la codicia, la sinrazón y la connivencia con el poder económico y político de la Iglesia Católica.

El otro, menos histórico y más ético, es el de la responsabilidad del científico ante la sociedad. La Iglesia obligó a Galileo a abjurar de sus ideas acerca del movimiento de la Tierra (defendía la teoría copernicana de que es nuestro planeta el que se mueve alrededor del Sol y no al revés, como se deduce de la Biblia) bajo amenaza de tortura y le mantuvo preso los últimos años de su vida.

¿Hizo mal Galileo al no mantener públicamente sus ideas hasta la muerte? ¿Hizo bien en poner su vida por encima de la defensa de la verdad? Brecht tenía una opinión. Yo tengo otra. Pero comparto con él una frase: "Lástima del país que necesita héroes".


Título: Galileo. Original: Bertolt Brecht. Versión: Miguel Sáenz. Dirección: Santiago Sánchez. Galileo: Vicente Cuesta.

Titulada en castellano El indomable Will Hunting, trata de un joven algo problemático que, sin embargo, tiene un portentoso talento natural para las matemáticas. Pese algunos excesos típicos del cine americano, el retrato del matemático autodidacta tiene rasgos interesantes.

► La verdad oculta [proof] (Madden).


Título Original: Good Will Hunting. USA, 1997. Dirección: Gus Van Sant. Guión: Ben Affleck y Matt Damon.

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Última actualización: 28-12-2012.