Ajuste de cuentas

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Índice

Explicación



















Explicación

Los poemas que he agrupado bajo el título de Ajuste de cuentas fueron compuestos entre los años 2001 y 2005. En el año 2006 presenté el poemario a un concurso, sin ningún resultado. Agotado como quedé tras el indescriptible esfuerzo de voluntad que me supuso hacer las fotocopias y mandarlas por correo al mencionado evento literario, dejé los poemas convenientemente archivados en un cajón. Ahora, en el 2007, como producto de un nuevo e inesperado acto de voluntad, me decido a colgarlos de la red.

A lo mejor a alguien le gustan. Los poemas, digo.

Alberto, a 16 de julio de 2007.

























Sobre el mundo









MATERIA

Es una playa de cuerpos desnudos

en azules y verdes y ocres.


Son dos opulentas mujeres

cogidas de la mano mientras corren alborozadas.


Está en las montañas cuadriculadas

y en los tocadores repletos de frascos, de botes, de cremas,

y en las bailarinas azules.


Es una guitarra rota y una ventana rota

y un desayuno con vistas al mar.


Es el viento que aventa las hojas

de los árboles que se retuercen quejumbrosos

dibujando en el aire.


Es la alegría de la infinita variedad,

de las combinaciones azarosas,

de las diez mil formas que hacen tan distintas

nuestras miradas y nuestras vidas.


Es la sustancia de las cosas y de los seres,

la pasta de nuestras creaciones,

la pasta que cubre lienzos y espacios y existencias.


Muslos, pirámides,

las estrellas y tus pensamientos,

los peces de colores,

la lluvia,

turmalinas y océanos,

las cifras y los gatos:

la esfera que se hizo pedazos

y al liberar la materia de su perfección

pudo ser nosotros

y tantas cosas

y luminosa

y azul

y sobre todo materia.


Porque todo es materia,

dúctil, dulce y maleable

materia.

inicio




LECCIÓN DE ASTRONOMÍA

Expulsamos a los dioses

y encastramos los planetas

en esferas de

cristal.


Derruimos las esferas y sus epiciclos

y llenamos el universo de fuerzas

y grácil

éter.


Vaciamos el cosmos de sustancia

y convertimos la gravedad en

geométrica

ecuación.


Pese a todo,

lo cierto es que los planetas

se mueven indiferentes a leyes

y teorías.


¿Cómo tú y como yo?


Exacto.


inicio




EL ESPESOR DEL PRESENTE

En este mundo

de simas insondables

y de tiempos

y conciencias

que funámbulas

pasean por la cuerda

sonámbulas

en sus noches

y en sus vidas

de instante único

parece existir un tiempo

mínimo entre sucesos

que es terca y solitaria

medida del espesor

del presente.


Quizá la gran máquina

deba tomarse un respiro

entre posibilidades,

quizá el azar deba calcularse,

quizá no sea tan fácil

encontrar la sorpresa

que vendrá.


O quizá no sea más

que el ancho de la nada,

el abismo entre instantes,

la coma entre dos pensamientos,

entre dos momentos...

de lucidez.


¿Y mientras tanto?


Con tu permiso,

me gustaría soñar

que de nuevo te hallaré

al otro lado.

inicio




AQUELLA SEDA CHINA

Tras aquellas puertas los objetos

aparecen recubiertos de imágenes superpuestas,

de capas de veladuras y arrepentimientos

que describen como fantasmales siluetas

los lugares y los tiempos de existencia de las cosas.


Si cruzas aquellas puertas de cristal

los ocelos y los desgarrones

del leopardo y del tigre

dejarán sus huellas en los suelos lustrados

que de Iznik a Isfahan acarician las sedas

brocadas de fascinantes protagonistas

de cuentos y noticias.


Extrañas resonancias tienden puentes de niebla

entre las palabras y las historias

evocadas por las cosas y sus signos

y hacen de la diferencia precisa congruencia.


Bastarán un pavo real y un pelícano

para convertir lienzos y bronces

en tratados acerca de la inmortalidad y el suicidio;

bastará un escudo de Medusa y un búho por cimera

para que Atenea robe a Alejandro su rostro juvenil;

bastará en fin un elegante entrelazado

para que el Maestro de los Nudos

proponga lo inextricable.


Tras aquellas puertas de cristal

te espera un mundo infectado de ficción,

un mundo denso y sutil,

el entramado simbólico

de los caprichos congelados

de los dementes descubridores de semejanzas.


¿Has estado allí?


Desde hace mucho es mi hogar,

esa estela que deja la realidad cuando se agita un poco,

esa tierra de nadie entre la descripción y la explicación,

el lugar donde sobre tus menudos rasgos

puedo contemplar superpuestos nuestros días y nuestras noches,

los lugares y los paisajes que hicimos propios,

tu risa y el agudo aguijón de tus palabras,

y sobre todo tu luminosa percepción

de este mundo imaginario.

inicio




EL PRINCIPIO DE IDENTIDAD

Muchos son los que aborrecen

el principio de identidad

porque ven en él

la fuente

de todas las esclavitudes.


Ser iguales a nosotros mismos,

dicen,

es como permanecer,

como seguir impertérritos ante

las variables del mundo,

como cosas,

estáticos y

muertos.


Que lo uno sea igual a sí mismo

exige que lo uno se duplique

para la comparanza,

y luego triplique

para que el tercer hombre

sirva de interfaz,

dijo Platón.


Pero se me antoja fácil y suave

la solución:

mirarnos en torpes espejos de plata

y conformarnos.


¿Podremos entonces seguir siendo?


Claro que sí,

mi amor:

bastará que te sigas pareciendo

a como eras

para que mi deseo permanezca

idéntico.

inicio




MEDITERRÁNEO

A la sombra del olivo

los hechos han dejado de existir

durante un instante de fragancias.


El mar refleja el luminoso azul del cielo

y la brisa refresca mis párpados cerrados.


Algo más abajo

se oye

el envite salado de las olas.


Estas a mi lado:

lo sé por nuestras manos.


Lo demás es literatura.

inicio




PAISAJE CON FIGURAS

Nos bastan dos masas de color,

horizontalmente fronterizas,

para presentir un horizonte infinito.


Nos basta una mancha blanca,

delgada y vertical,

para adivinar una presencia.


Tierra, mar, cielo:

superficies informes y gigantescas

que nos contienen distantes y ciegas.


Me fascina imaginar

la búsqueda desesperada

de los colores exactos de la infinitud:

piensa en la mirada perdida,

día tras día,

en un cielo siempre cambiante

persiguiendo quizá uno

quizá todos los matices

de un celaje huidizo y cambiante.


Imagina,

día tras día,

empezar de nuevo el mismo cuadro

con el trazado de esa línea

que es el cierre mismo del tejido de la realidad.


Formas, sonidos, palabras,

da igual:

signos para atrapar lo universal,

trampas para sorprender al creador.


Puede que el placer esté en la búsqueda,

pero tras la obsesión parece esconderse

la sospecha de una idea,

el afán de descubrimiento,

acaso un mítico deseo de delación.


Vidas dedicadas en suma

a la repetición sin fin de un esquema.


Todo,

una vez más,

por un si acaso.


Sus productos son hermosos.


Ya,

pero yo pensaba en la tragedia anunciada

de buscar el momento perfecto

entre momentos iguales.

inicio




CARICIAS

No,

no creo en nada,

ni en la luz de la mañana,

ni en las palabras que zumban como moscas

en mis oídos

ni en ti,

mi amor.


¿Me hablas a mí?


No,

no creo en delirios mesiánicos,

ni en las verdades cuadradas

que niños de blanco remachan

en moldes circulares,

ni en la acumulación irremediable

de anécdotas.


Entonces, nosotros...


No,

no creo en la realidad pertinaz

ni en sus imitadores

ni en sus refutadores

ni en las casualidades que la remedan

y rebaten.


Yo no soy...


No,

no creo en paraísos,

ni en mares subyacentes,

ni en estructuras autosostenidas

ni en mundos de universales.


Pero tú ... me sientes.


Claro,

mi amor,

por eso me gusta vagar

por tus paisajes imposibles,

por las mil cuencas

discretas

y continuas

y catastróficas

de tu cuerpo topográfico.


Estás loco.


Lo sé,

pero permíteme que juguemos

una vez más.


Dejaré que me acaricies.


Gracias.

inicio




ENFOCANDO

Miro por el negro tubo

que es túnel

y camino obligado

sin ver las siluetas

de las formas que

como manchas

se mueven

y llenan el disco

luminoso

que al fondo

y como entre brumas

indica la dirección

de mis pasos vacilantes

a través del tiempo

asimétricamente eviterno

de mi existir.


Miro atrás

y casi me ciega

la nitidez hiperreal

de las escenas

de mis pasos vacilantes.


Miro hacia delante

y la bruma ignorante

me impide ver los

bordes y perfiles

y convierte lo indefinido

en ilimitado e infinito.


Después los sabios vientos

disipan las nieblas,

descartan posibilidades

y afinan las siluetas.


Cada soplo

muestra el paisaje

más nítido,

mejor enfocado,

e inexorablemente

menguado.


Y es que el pasado

le roba al futuro

no solo tiempo,

sino misterio.

inicio




RECUERDOS GENÉTICOS

La lluvia,

el fuego,

el mar:

sonidos,

olores,

visiones que hipnotizan.


¿Por qué?


Chisss:

el gen está recordando.

inicio




ADIVINANZAS

1.


Espejo del cielo,

no es cruel:

es inhumano.


2.


Lo que queda tras

obviar el universo.


3.


Ambición,

sueño y

víspera eterna.

inicio





















Historias









LATIDOS

Hace unos días tomé conciencia

sin saber cómo

del palpitar de mi corazón,

y desde entonces percibo

cada una de sus contracciones y dilataciones,

y vivo aterrorizado

pensando en el castigo que le inflijo

simplemente viviendo.


Es ahora mi tiempo discreto:

sordas explosiones

se propagan desde las profundidades

a la superficie de mis sentidos

y me avisan de la inevitable caída

en la nada

de ese instante que nació y murió

con el último latido de mi músculo cardiaco.


Lo que antes era tan solo el rumor de fondo,

el monótono zumbido de la existencia,

se revela ahora,

en su rico detalle

de ritmos y frecuencias,

de alteraciones y arritmias,

coro de mis actos y pensamientos.


Pensé exigirle sustancia a mis pasiones

y así ahorrarle a mi corazón

despilfarros inútiles,

pero el problema es insoluble

pues es contradictorio

considerar para la vida

peligroso el vivir.


Lo que sí es cierto es que

esta absoluta toma de conciencia de

la paradójica bomba de tiempo que,

inexorable,

me recita al oído

mi personal cuenta atrás

ha terminado,

definitivamente,

con la ilusión.


¿Qué ilusión?


La del suave y lento transcurrir de los días.

inicio




LA MARIPOSA

La he visto pasar

a través de mi ventana

con su vuelo torpe y convulso

y sus enormes alas amarillas y negras.


Durante unos instantes

ha revoloteado frente a mi ventana,

en lo que he pensado un improbable

acto de vanidad.


Aunque breve,

he experimentado el encuentro

con la solemne intensidad

de los momentos reveladores

e irrepetibles.


Y luego se ha ido.


No: se la ha comido un pájaro.

inicio




LOSANGES

Me sentía angustiado,

como esperando a alguien,

como acosado por los ausentes.


Por eso corría por aquel jardín

de planos colores y cartón piedra

en el que la luz que iluminaba

el cielo, rojiza y brillante,

se elevaba desde un horizonte

absurdamente cercano.


En el edificio de lienzos pintados

leí “no entres sin disfraz”

y vi una flecha que indicaba

una caja que contenía

un disfraz que era

de Pierrot.


La fiesta era inmensa,

y blanca,

y blancos

eran los techos y suelos y paredes y

la barandilla de la alta galería,

y éramos miles y blancos los pierrots

que bailábamos en silencio

sin música, sin palabras,

solo el frufrú

de seda,

solo el frufrú,

hasta que el tintineo

nos hizo perder el paso

y el gesto

y la cuerda sonrisa.


Oía los cascabeles como si volasen,

pero no los veía,

de un lado a otro tintineando

siempre ocultos tras los pierrots que,

como blancas peonzas,

giraban buscando

a sus espaldas

el destello de color

que hería

la fiesta.


Súbitamente el tintineo cesó:

y súbitamente supe dónde estaba:

apoyado en la barandilla,

mirándome desde lo alto.


Le perseguí por escaleras infinitas,

por pasillos curvados

y salas de altas bóvedas,

pero Arlequín no parecía cansarse

de rasgar la blancura

con sus diamantes de sangre.


En el tejado,

al paso de las gotitas de lluvia,

el aire nocturno crepitaba eléctricamente

sobre la piel y las pestañas.


Quizá por eso Arlequín arrojó

lejos su sombrero

y dejó que su largo cabello

le cayese sobre la espalda.


Después se desnudó lenta,

muy lentamente,

como dándome tiempo a aprender

su cuerpo

tan solo cubierto de agua y luz.


Mirando casi me olvido,

y solo el gesto de su mano

llamándome a su lado

me hizo recordar:

con la velocidad del pensamiento

me abalance sobre sus ropas,

las robé,

y huí.

inicio




EL TITIRITERO ABSURDO

El titiritero absurdo,

deseoso de aplausos,

construyó marionetas

con manos para el aplauso

y después les escribió historias

en las que le olvidaban,

a él,

al titiritero absurdo,

y llenaban el teatrillo de ofensas,

palos

y dolor.


El titiritero absurdo,

ciego de ira,

incendió el teatrillo

y dejó que las llamas prendiesen

en los hilos resecos

y la carcoma mordiese

los duros cuerpos

de sus marionetas.


El titiritero absurdo,

en posmoderno arrebato,

escribió historias repletas de títeres

que escribían historias

repletas de titiriteros absurdos

por los que luchaban a palos

mientras sus hilos se enmarañaban

inextricables.


Un día,

el titiritero absurdo,

aburrido de tantos titiriteros absurdos,

construyo una marioneta

a imagen de su hijo absurdo

para que le diesen de palos

y así conseguir por fin

los aplausos que

aunque vicarios

siempre soñó

de sus absurdos

muñecos.


Esta mañana he leído

que el titiritero murió,

aunque no así el absurdo.

Quizá por eso sus marionetas

sigan aplaudiendo.


Y dándose de palos.

inicio




EL HUEVO Y LA GALLINA

Cuando otros confunden

cimbras y andamios

con huesos y tendones

y el viejo barón tira

de sus propios cabellos

para sostenerse en el aire,


mientras huevo y gallina

resuelven su contencioso

y el universo se justifica

a sí mismo diciendo

“algo tenía que ser”,


nosotros nos disfrazamos

de flecha para dotar

de sentido al espacio

y saber hacia dónde ir.


Como perros persiguiendo

su propio rabo,

vamos.


Pues sí.

inicio




CONTADOR DE HISTORIAS

El contador de historias,

todas las mañanas,

se preguntaba por qué había querido ser,

sin dudas y desde siempre,

un contador de historias.


En algunos despertares

al contador de historias le bastaba

recordarse en la plaza

rodeado de oyentes

para sentirse creador y poeta

y endulzador de vidas.


En otros más abstractos amaneceres

consideraba el contador de historias

el deseo de contar historias

como la consecuencia

de albergar en su interior

algo muy especial

que debía ser

dicho.


Un día,

el contador de historias

sintió unas inmensas ganas

de contar historias:

convocó a su público,

vistió su traje multicolor,

les miró fijamente

y su dispuso a hablar.


Sin embargo,

el público esperó,

y esperó,

y nada llegó a sus oídos

porque aquel día

el contador de historias descubrió

que nada tenía que contar.


Perplejo,

el mudo contador de historias

supo entonces que su necesidad

no era la de contar historias,

sino la de contar.


¿Y qué hizo entonces el contador de historias?


Buscar historias.

inicio




EN LA NOCHE CERRADA

Aunque al mirarte sepa

que eres roca,

y tu luz

albedo,

y tus mares

desiertos,

y tus sombras

cráteres,

basta que en la noche cerrada

surjas tras las nubes opacas

y te levantes por encima del bosque,

mítica y brillante,

para que los calveros habitados

hiervan de cantos de bestias

y yo me estremezca

imaginando lo imposible.

inicio




UNICORNIO

El apuesto caballero de brillante armadura y

la doncella montada en palafrén

cruzan la floresta

en busca del calvero

donde saben retoza el unicornio.


El blanco animal amagará la huida

pero el aroma de la virgen

le amansará y

le hará buscar cobijo

en su inmaculado regazo.


Solo entonces el caballero matará

a la indefensa bestia,

teñirá de rojo el blanco vestido de la bella

y alzará enhiesto el arrancado trofeo,

el cuerno espiral.


Es una historia cruel.


Cosas de los cuentos de hadas.

inicio




DISNEA

A veces me olvido de respirar.


Normalmente me ocurre

durante apenas unos segundos,

la duración de un recuerdo sin consecuencias,

tras los cuales de un golpe exhalo

el aire agostado y recalentado

de mis pulmones

y resuelvo la carencia de oxígeno

con ansiosas inspiraciones.


Antes los consideraba simples despistes.


Con menos frecuencia ocurre

que los olvidos duran más tiempo,

suficiente para revivir una experiencia fundacional,

tras el cual emerjo angustiado y enfermo,

temeroso de que sea demasiado tarde,

de que algo no funcione,

de no ser capaz de inflar mi pecho

lo bastante.


Acabo de preguntarme

si me habré olvidado de respirar.


Naturalmente, tengo miedo.

inicio




VISIÓN DE FUTURO

Me bastó ponerme en camino

para descubrir que

es visión de futuro

lo que miramos al andar.


Bajando la ladera vi

la aldea donde te encontraría

al atardecer.


Desde los invernales

pude distinguir la cabaña

que sería mi descanso.


Cruzando el umbral

pude contemplar el vientre

que me daría cobijo.


Ya llegado

miré tus ojos,

que también hablaban

de futuro.

inicio





















Introspección









ATENCIÓN

Que la atención espesa el tiempo

es algo que sé desde siempre,

y por eso me esfuerzo constantemente

en dar significación a mis instantes

por el método de hacerlos presentes

pensándolos,

lo que me convierte en observador

permanente de mi transcurrir

y por tanto de mi propia observación,

que resuena y acopla en estridencias

a veces difícilmente soportables

por lo que tienen de circulares y

ruidosas.


Fíjate, fíjate bien, me digo,

fíjate y no pierdas la atención,

me digo,

fíjate y no pienses en nada

excepto en este tiempo

para que se congele

y pare, me digo, y puedas

modelarlo como arcilla,

como barro,

como plástica materia quieta

en la que te puedas instalar

y permanecer,

me digo.


Pero una y otra vez,

como si fuese un despertar,

vuelvo como de un sueño

con haces de recuerdos

de un pasado que es mío

pero que ha pasado

sin estar yo exactamente allí,

solo mirando pero sin estar yo,

solo observando pero sin estar yo

exactamente allí, solo observando

sin estar exactamente allí un tiempo

que ha pasado sin que yo,

sospecho,

le haya prestado la atención

debida y necesaria para

estar exactamente allí.

inicio




TRAS LA VENTANA

¿Has probado a dejarte mecer

por las corrientes oceánicas

o por los vientos solares

o por el simple runrún del cerebro

puesto en punto muerto

mientras tras la ventana,

abajo,

la gente pulula en las calles?


Quizá me niegues la posibilidad

de que un orgánulo protoplasmático

sea un buen ejemplo de libertad,

pero a mí se me antoja el colmo de la dicha

asesinar el tiempo

apostado tras la ventana

mirando sin mirar.


¿Sin pensar?


O pensando tan solo

en aquello

que dejé de hacer.


Si es lo que quieres...


No, no,

sin querer,

es mejor sin querer.

inicio




EL INSTANTE PRESENTE

Tres:

somos tres:

quien habita mi memoria,

el que imagino seré,

y esta cosa que se arrastra

lastimosa

por el instante presente,

valga la paradoja, ...


...aunque en realidad son los otros

legión,

tantos como recuerdos,

tantos como posibilidades,

mientras que esta cosa

que se arrastra lastimosa

por el instante presente

apenas si es uno.


Pero todos se apoyan en él,

y le exigen coherencia,

y le piden mesura,

y le reclaman deudas,

y le tientan,

mientras que esta cosa

que se arrastra lastimosa

por el instante presente

apenas si sabe

cómo seguir siendo

mientras salta

de instante en instante.


Por eso desearía no ser

el único activo

de sociedad tan numerosa

y poder disfrutar de su único

instante de gloria

con el despreocupado aire

del irresponsable

y no ser sin embargo esta

cosa que se arrastra lastimosa

etc.

inicio




MOMENTO ANGULAR

Me siento un poco

como una peonza parada:

asimétrico y tirado.


Normalmente el giro

me estiliza y eleva

helicoidal.


Las cosas que hago

me comunican

un ímpetus circular

que me anima a hacer

las cosas que hago.


A veces mi eje pierde algo

la verticalidad, pero

me digo

“trabajaré más”

y mi ángulo recupera

la ortogonalidad perdida.


Mis pesadillas

son estáticas sensaciones

de reposo

en mundos

con un frente que veo

y un detrás

oculto y amenazante.


No sé cómo

pero siempre queda algo

de la lucha entre el centro y

la centrífuga

pues una y otra vez

recupero mi rotación

y la orientación

en el tercer eje.


Será una tontería,

pero se me antoja la muerte

como una clase de quietud horizontal.


Hoy me siento un poco

como una peonza parada:

asimétrico y tirado.


Aunque ya,

ya me viene de nuevo

la suave sensación ascensional

del viento espiral.

inicio




APARTADO DE MÍ

Llevo días sin conversar

conmigo

y hecho de menos esa intimidad

que es quizá el último

anclaje

con un mundo que percibo cada vez

más ajeno y

lejano.


Son plétora las excusas

que me alejan

de la introspección

y me sumen

en la acción

incesante

y estupefaciente,

en la alienada

y autojustificada

actividad

del intelecto.


Pero yo sé

que no otra cosa

que el cansancio

de mi mismo

me mantiene apartado

de mi mismo.

inicio




ALGUNOS OLVIDOS

Inquietante es olvidar

la palabra que indica que tejas y escamas

se superponen parcialmente,

la idea que relaciona los planetas

con las cigarras,

la irrefutable demostración

de la inexistencia del mal,

el nombre de aquella chica que me besó

con los labios en forma de o,

el más reciente sueño,

o el genial pensamiento

que hace unos instantes

ha colonizado mi mente y que

nada más llegar

se ha hecho humo en

mi conciencia

dejándome solo

su estela:

la emoción

de haberlo

pensado.


Todo ello es inquietante.


Pero solo olvidar que olvidamos

es

irreversible.

inicio




RESONANCIA

Hay algo obsceno en descubrir en el espejo

las razones de ese gesto involuntario.


Lo definido se pregunta por la definición

y el pensamiento conoce su origen secreto.


Llamamos conciencia a la sorpresa

de descubrir en nosotros un pensamiento.


Las causas de los pensamientos

se hacen pensamiento al ser pensadas

y las unas y los otros se acoplan

con ecos ensordecedores.


Es cómico e imposible el individuo

que siente y sabe por qué.


Se ha cerrado el círculo.

inicio




ME APETECE HOY HABLAR DE SENSACIONES

Allí, en la oscuridad de un lugar nuevo,

rodeado de mis cosas de siempre,

de mis sonidos de siempre,

sobrio y solo,

descubrí,

emocionado hasta el llanto,

que me habían dejado en paz:

me sentí libre.


¿Libre?


Ya,

ya sé que es mera ilusión.

Pero qué hermosa sensación.


¿Y te basta?


Fue aquel un instante de plenitud.


Felicidades.

inicio




PROVISIONALIDAD II

Solo los días repetidos aportan la paz

del tiempo sin atributos.


Solo una sucesión de momentos iguales

me podría librar de la sensación de destino.


Infinito, homogéneo e isótropo

como el espacio sistemático,

así deseo mi tiempo:

una vida de instantes sin características.


Olvidar el primer día de todos los demás.

Ser hombre de biografía redundante.

Ser de los que siempre estuvieron ahí.


Experimento sin embargo mi vida

como una preparación.


Por eso odio este universo cambiante.

inicio





















Lucidez









LUCIDEZ

Una heladora mañana de invierno,

transparente y azul.


El repentino descubrimiento de un error,

el súbito recuerdo de un instante ridículo.


La comprensión clara y distinta

del indiferente discurrir de las estaciones

y de los días

y de cada uno de los segundos

de las horas indiferentes.


Ser espectador de espectadores,

y de danzantes,

y de reflejos inmisericordes.


Convivir serenamente

con el “para nada”

y el “porque sí”.


El vicio de conocer

las causas ocultas

que invalidan los efectos

de las causas presuntas.


La sensación de fracaso que acompaña el éxito,

la insoportable levedad de la fiesta,

el deseo de huir al amanecer,

la añoranza de la soledad,

el tedio en compañía.


Bajas apuestas.

Estar sin ser.


Pero, sobre todo,

la sospecha confirmada

de la propia futilidad.

inicio




SI TE DIGO MUERTE

Si te digo muerte

se teñirá tu mente

del azul y blanco de cielos algodonados,

del negro del silencio y la tumba

o del rojo de las llamas del infierno.


Si te digo muerte

recordarás algunas ausencias,

momentos de dolor

y quizá alguna liberación.


Si te digo muerte

sentirás extrañeza,

curiosidad

o inquietud.


Pero no quería yo

estimular tu imaginación.

Solo pretendía recordarte

que vas a morir,

y que un día los colores,

los recuerdos

y las sensaciones

dejarán de ser asunto tuyo.


¿Me lo puedes repetir?


Te vas a morir.

inicio




INMORTAL

Si fuese inmortal

destilaría extravagantes metáforas

que te brindaría a la luz de la Luna.


Si fuese inmortal

buscaría las más pintorescas analogías

para urdir la trama secreta del mundo.


Serían mis fuentes guías de teléfonos y anuarios,

sentencias y esquelas,

y rastrearía en boletines y diarios

los infinitos detalles de la realidad.


Si fuese inmortal

escucharía la charla ínfima de mis congéneres

y el parloteo de los niños.


Si lo fuese fotografiaría los rostros de las gentes

para componer el diccionario de todos los rostros

donde todos nos pudiésemos reconocer.


Recorrería el mundo en busca de todas las preguntas

y de todos lo nombres de dios,

y llenaría cuadernos sin número

con todos los cantos de muerte.


Si fuese inmortal

buscaría el día perfecto

y lo repetiría mil veces hasta aprender

cada uno de sus instantes

y convertirlo así en módulo de mi vida.


Estas son la cosas que haría

si yo fuese inmortal.

inicio




ILUSIÓN

Es tan solo ilusión de libertad,

pero es que nunca es algo más,

saber que,

despojado el mundo

de escamas y colgaduras,

el residuo sólido

es tan solo ligeramente distinto

de nada.


Es tan solo ilusión de libertad,

pero dulcísima,

abandonarse

al involuntario devenir

de lo que es

“porque sí”.


Es tan solo ilusión de libertad,

pero tan ansiada,

haber dado contestación

a sus preguntas sin respuesta

y dado fin a sus amenazas

transmundanas.


Es tan solo una ilusión la libertad.


Claro,

una ilusión,

es decir,

la máxima forma

de la existencia.

inicio




CUANDO YO MUERA

Cuando yo muera

apenas habrá

gente alrededor.


Cuando yo muera

apenas dejaré

anécdotas que recordar.


Cuando yo muera

de nada servirán zarcillos ni rizomas

ni prótesis magnéticas.


Cuando yo muera

ni siquiera mis obras

serán réplicas de consideración.


Y no es que me importe lo que ocurra

cuando yo muera.


¿Entonces?


Me pregunto por ahora.

inicio




CONTRADICCIONES

Me gusta pasar de puntillas por la vida

como un gimiente ratón berlinés,

pero el macho alfa, o gamma, no sé,

se golpea el pecho y escribe iracundo

versos de amor.


Me gustaría habitar subsuelos

y jardines nocturnos

pero el otro husmea desesperado el aire

a la busca de lucernas y tornavoces.


Huyo de los foros

para competir con los muertos,

y con los que morirán afamados,

y con aquel que diseñé.


Fue mi hermano,

fue mi enemigo quien me mostró

la trivialidad de la pasión y

la emoción de lo fútil

y lloro y me ruborizo

ante la revelación de tan fabulosa

y monumental estupidez.

inicio




EL TIEMPO PASA TAN DEPRISA...

Ignoro tantas cosas

y el tiempo pasa tan deprisa...


Me acuso de sentirme más a gusto entre muertos

que entre vivos:

son los muertos más sabios y silenciosos,

más necios y locuaces los otros.


Hay tanto que aprender

y el tiempo pasa tan deprisa...


Son los pensamientos

especie en vías de extinción:

fuera de los zoológicos de papel

tan solo unos pocos agonizan.


Son tantos los nombres

y el tiempo pasa tan deprisa...


Por eso maldigo ser un cromañón

condenado como todos a recorrer,

desde la casilla de salida,

la misma fastidiosa espiral.

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LAPSOS

Otra vez,

otra vez el tiempo ha vuelto a dar un salto,

otra vez me ha burlado todas esas experiencias

que ahora se disfrazan de recuerdos,

otra vez ha pasado sin darme cuenta.


La noche de los regalos no podía dormir

y hasta los latidos parecían demorarse,

pero me consolaba obligándome a recordar

cómo las noches se desvanecían de pronto

al despertar.


Eran maravillosos los brincos del tiempo

cuando era niño y eterno.

Pero el propio tiempo me hizo mortal

y esas ausencias me duelen como muertes.


Lucho por mantenerme despierto,

por no ceder a la pesadez de los párpados,

por ser consciente de cada instante,

por impedir su marcha,

por evitar el salto.


Pero es inútil.

La última vez han sido cinco años.


Quién sabe cuando volveré a saltar.

Quién sabe hasta cuándo.

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Homenajes









ÁRBOLES

A Lorenzo

El sendero asciende,

por la ladera,

a través del bosque

denso y umbrío.


En él

los árboles,

altísimos y paralelos,

compiten sin piedad

por alzar sus manos

y capturar para sí

la luz del sol.


Más arriba el aire se hace más frío,

el bosque ralea y parece perder

interés por las alturas.


En él

los árboles

se ensanchan y retuercen

en imaginativos gestos

con los que se burlan

de los caprichos

de las rocas

y del viento.


Al coronar el puerto

el terreno se hace pedregoso

y el bosque desaparece.


Sin embargo,

entre los canchales,

achaparrados y solitarios,

algunos árboles perviven

asomados al valle

que discurre a sus pies.


Y es que la vista desde aquí es magnífica.

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DE CRISTAL

A los hermanos Schuiten, y a Renard, y a Peeters

Un viento del norte sopló,

desnudó la tierra

y les mostró su piel de cristal.


Después,

una tormenta de hielo acuchilló

sus cuerpos e hizo de su piel

monda de naranja.


Sintieron pánico y

sintieron miedo

y sintieron que estaban solos

y que era su mundo

una esfera de cristal

y su yo apenas si

una monda de naranja.


Vieron algunos fragilidad en la transparencia:

cubrieron el suelo con ocres materias

y restañaron con lañas sus

helicoidales heridas.


Se hicieron sedentarios,

y fabricantes de alfombras,

y se olvidaron.


¿Todos?


No: algunos se atrevieron a hollar

la pulida superficie del mundo

y a husmear el interior de sus

cuerpos hendidos.


Y se hicieron nómadas,

y fabricantes de lentes,

y se olvidaron.


¿De qué?


De los vientos,

y de las tormentas,

y de la misma tierra,

de la que nunca supieron la verdad.


Que es...


Que ni siquiera es de cristal.

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DUDA

A Charo

El estado de lucidez

al que me veo abocado

hace tan transparente el mundo

que a veces parece

dejar de existir.


La nada si es algo es fría,

despiadadamente fría,

y ofrece pocas excusas

y ningún consuelo

más allá del que ofrece

saberse en ella.


Por eso resulta tan sorprendente,

y dulce,

hacer cosa de dos

lo que es tarea solipsista

y compartir espontáneamente

miradas de incredulidad.


Y es que de cuantas presencias

he creído percibir hasta hoy,

solo la suya ha resistido

mis más extremos momentos

de lucidez.


¿Y no dudas de ella?


Claro que sí:

pero es una duda tan preciosa...

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CIFRA

A Borges, claro

Aquel hombre se vio en un libro:


como un espejo las páginas reflejaron:

sus sueños y la vigilia de sus sueños;

sus bucles y sus números transfinitos;

su tigre y todos los tigres;

el suyo y tantos arquetipos que desfilan ahora;

las cuatro metáforas y el tiempo,

que pasa sin ser;

su muerte y la del otro;

su libro y todos los libros

y todas las palabras y todas las nostalgias

de todas las palabras,

que son deseos.

Y nostalgia.


Aquel hombre se vio en un libro.


Y supo que él era la enésima ocurrencia.


O tan solo lo soñó.

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LECTOR

A Luis, de Chinandega

Él es apenas una ficción,

un fantasma de un país

imaginario.


Me ha escrito.


Se dirige a su hamaca,

al fondo del patio,

bajo el árbol de laurel.


Va a leer mis poemas.


Es un proyecto

que me ha hecho

conocer.


¿Habrá llegado ya al fondo del patio?


Me da vértigo pensar en

lo que ocurrirá

cuando comience la lectura.


¿Estará ya bajo el árbol de laurel?


Ha sido tomar conciencia de su realidad

y entonces me he sentido

del lado de la ficción.


¿Se habrá echado ya en la hamaca?


Precisamente la hamaca,

el patio

y el árbol de laurel

me hacen mirar a mi alrededor...


-sí, sin duda ya está leyendo-


... y descubrir la neblina

que esfuma cuanto

me rodea.



Nota: a Luis le debo las siguientes líneas: “¡Que maravilloso ir a mi hamaca, en el fondo del patio, bajo un árbol de laurel, a disfrutar de tus poemas!”

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MÁS QUÍMICA

A la química

Escribí una vez “química,

pura química”:

ocurre cuando pasas a mi lado,

cuando entre miles

sorprendes mi mirada fija en tu piel,

cuando vestida para mí de negro

me sonríes en los andenes.


Y por eso, porque es química,

pura química,

nada te he dicho,

pues mis palabras hubiesen sido

infinitas,

enamoradas

y eternas,

cuando yo sé,

como tú,

que tan solo es química,

pura química.


Quizá si olvidásemos las palabras...

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EL ENEMIGO

A Cavafis, Dionnet y Gal

Soy fuerte y espero al enemigo.


Sé que vendrá porque estoy aquí,

esperándole.


Confío en la victoria:

llevo una vida ejercitándome

para enfrentarme al enemigo.


Sí: confío en la victoria,

aunque las moscas hacen pesada la espera:

es por ese zumbido constante...


Y el calor...


El enemigo,

¿por qué no viene ya?

No entiendo por qué no viene:

ha pasado demasiado tiempo,

hay demasiado polvo sobre mi piel.


Y las moscas...


Quizá deba irme.

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ENSEÑANZAS

A Maricarmen

Nacemos con aprioris e instintos,

con las enseñanzas de eras casi eternas,

con los resultados de incontables experimentos

de ensayo y error.


Sin embargo,

yo tuve que aprender,

así lo recuerdo,

los más triviales comportamientos:


solo al oírlo de un compañero

supe que se podía odiar al padre,


solo viendo disfrutar

me hallé capaz de deseo,


solo al calificarme los otros

descubrí en mí un yo

susceptible de características.


Así,

mirando,

encontré en los demás

el secreto de los números,

el aliento de las palabras

y el afán de todo.


Como todos.


Si tú lo dices será,

pero somos entonces rompecabezas

reconstruidos con piezas

ajenas.


¿Y?


Que no sé por qué si tantos pasan sin dejar apenas

un recuerdo congelado

otros son capaces de hacer avanzar

el puzzle.


Azar.


Sin duda:

yo solo trataba de decirte

que un trozo de ti

ha colonizado

mi mente.

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EXISTENCIA

A mi madre, a Occam y a Berkeley

Veamos:

están los gatos,

el triángulo,

los dioses y los unicornios,

y el geranio que tiene mi madre en el alfeizar de la ventana de la cocina.


Todos los gatos son distintos:

el del callejón lluvioso,

el que sonríe sin cuerpo,

el que dormita y corre y ronronea,

el de las pinturas,

y el de tinta china,

y el egipcio.


El triángulo es tan solo una borrosa

superposición

de cartulinas de color.


La existencia del unicornio es precaria:

al carecer de observadores precisa

de soñadores,

de manipuladores de símbolos,

de prestidigitadores de la palabra.


El geranio que tiene mi madre en el alfeizar de la ventana de la cocina

existe.

Hay quien niega su existencia

mediante ingeniosas

paradojas.

Pero al geranio que tiene mi madre en el alfeizar de la ventana de la cocina

le basta un observador para existir:

mi madre,

tú,

yo,

quizá el gato.


¿Y nosotros?

¿Existimos?


Basta con que nos observemos mutuamente,

mi amor.

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ESCRIBO PORQUE NO SÉ CANTAR

A Juanmi

En sus manos,

lo que está muerto

empieza a sonar:

yo lo he visto.


Nunca creí

en aquello tan pitagórico

de la armonía de las esferas,

siquiera cuando supe que

el negro vacío del espacio

es hervidero de huidizas

partículas.


Sin embargo,

la envidia me tienta a veces a pensar

que hay tipos que saben escuchar

el chisporroteo virtual de la

nada agitada.


Solo así me explico por qué,

en sus manos,

lo que está muerto

empieza a sonar.


Dilo de una vez.


Es cierto:

si escribo es

porque no sé cantar.

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DISYUNCIÓN EXCLUSIVA

a rey salOmem

excesivo,

codicioso de caos,

explorador de órdenes ocultos,

violador de desvanes,

devorador de sustancias,

demiurgo montador...


buscando un gemelo

di con mi negación,

o con el positivado de la negación que soy,

o con la disyunción exclusiva:


la sorprendente sorpresa es comprenderle

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Ajuste de cuentas









FURIA

Tras los ataques de furia

y su consiguiente represión

me sobreviene sin falta

una profunda y paralizante

melancolía.


Nunca sé muy bien de qué

esta bilis negra es canto lastimero

ni si es añoranza de un tiempo personal

o tan solo genética remembranza

de los tiempos salvajes

de la especie.


Sea como fuere,

lejos de sentir placer

por el civilizado control

al que someto a mis instintos

la frustración amarga mi boca

y me empuja tras la abyecta y sombría

máscara de la vergüenza.


No pongo en duda mis actos,

ni echo en falta libertad alguna:

tan solo lamento esos necios arrebatos y

la posterior y aún más necia

y humillante sensación

del deber cumplido.

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INTERTEXTUALIDAD

tíldame de poliédrico

y fragmentario,

de plural

y dinámico,

de hipercomplejo

y contradictorio


búscame en los intersticios del lenguaje,

en los márgenes del texto,

en las notas al pie,

en la periferia


mírame:

soy blando,

larvario

y multicultural


he trazado el círculo hermenéutico,

deconstruido grandes relatos,

afirmado la negación

y negado el logocentrismo


vamos, toma mi mano:

juntos podemos tematizar

la tecnología del yo

y dejar huella

en un nuevo,

chispeante

y muy diferente

metarrelato


¿otra vez haciendo del vicio virtud?


me temo que sí, cariño:

y de la debilidad bandera


querrás decir eslogan


o simulacro, ya puestos...

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POR QUÉ IRRACIONALES

Dijo Hume con razón

que es la razón

esclava de las pasiones.


Quizá halla llegado el momento de preguntarnos

por qué.


Quizá sea hora de averiguar por qué nuestra

irracionalidad.


Quizá beneficie a alguien.


O a algo.

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LAS HISTORIAS DEL LIBRO

Me gustaban aquellas historias

en las que leones alados

refulgían dorados

so