En esta película sobre la inteligencia artificial, lejos de caer en el topicazo de la falta de sentimientos de los robots, se plantea que estos tendrán sus sentimientos, y que su diseño será tarea de expertos programadores.
Se trata de una cinta inteligente, emotiva y perturbadora, porque plantea qué hacer con una inteligencia cuando funciona mal.
Es todo un gesto de elegancia huir del metal reluciente y optar por el cristal para representar la tecnología de programación de las emociones.
Epsilones.
Sitio + o - matemático de
Alberto Rodríguez Santos.
Correo: alberto@epsilones.com.
En la red desde el 4-7-2002 (ya hace).
Última actualización: ver Novedades.